La hemorragia posparto (HPP) es una enfermedad grave en la que la madre pierde mucha sangre rápidamente durante el parto o justo después de dar a luz. Esto puede provocar un gran descenso de la tensión arterial, con el consiguiente shock e incluso situaciones potencialmente mortales si no se trata a tiempo. Es importante que la gente conozca la HPP, entienda los riesgos que supone para las mujeres, cómo se identifica y las medidas que se están tomando para prevenirla y tratarla hoy en día.
¿Qué es la hemorragia posparto?
La hemorragia durante el parto o después del parto es una urgencia grave y frecuente en el embarazo. Es la principal causa de ingreso de mujeres embarazadas y puérperas en unidades de cuidados intensivos.
La mortalidad materna por hemorragia oscila entre 30% y 50%, afecta a millones de mujeres cada año y se define comúnmente como una pérdida de sangre de 500 ml tras un parto vaginal o de 1.000 ml tras una cesárea.
Existen dos tipos de hemorragia posparto:
Hemorragia postparto primaria: Esto ocurre dentro de las primeras 24 horas después del parto.
Hemorragia postparto secundaria: Esto ocurre entre 24 horas y 12 semanas después del parto.
Los signos más frecuentes de hemorragia posparto son:
- Hemorragia abundante e incontrolada.
- Reducción de la presión arterial.
- Frecuencia cardíaca elevada.
- Disminución del recuento de glóbulos rojos.
- Hinchazón y molestias en la zona vaginal o regiones cercanas, especialmente si están causadas por un hematoma.

¿Por qué se produce la hemorragia posparto?
Hay varias razones por las que puede producirse una hemorragia posparto.
Durante el embarazo, la placenta se adhiere a la pared del útero y suministra nutrientes y oxígeno al bebé. Después del parto, el útero sigue contrayéndose para expulsar la placenta, en lo que se conoce como la tercera fase del parto. Estas contracciones también ayudan a comprimir los vasos sanguíneos donde estaba adherida la placenta. A veces, sin embargo, estas contracciones no son lo suficientemente fuertes como para detener la hemorragia, lo que se denomina atonía uterina, y es responsable de hasta el 80% de las hemorragias posparto.
También puede producirse una hemorragia posparto si partes de la placenta permanecen adheridas a la pared del útero o si se producen daños en los órganos reproductores durante el parto. El riesgo de hemorragia posparto aumenta si padeces un trastorno de la coagulación de la sangre o determinadas afecciones.
Cualquiera puede sufrir una hemorragia posparto después del parto. Aunque existen muchos factores de riesgo, aproximadamente el 40% de las hemorragias se producen en mujeres sin ningún factor de riesgo. La mayoría de las hemorragias posparto se producen inmediatamente después de la expulsión de la placenta y son más probables tras una cesárea.
¿Quién corre el riesgo de sufrir una hemorragia posparto?
Algunas mujeres son más propensas a sufrir una hemorragia posparto. He aquí algunos factores que pueden aumentar este riesgo:
- Desprendimiento prematuro de placenta: Cuando la placenta se desprende del útero demasiado pronto.
- Placenta Previa: Cuando la placenta se sitúa por encima o cerca del cuello uterino.
- Útero sobreestirado: A menudo debido a un exceso de líquido amniótico o a un bebé grande.
- Bebés múltiples: Tener gemelos, trillizos o más.
- Hipertensión relacionada con el embarazo: Afecciones como la preeclampsia.
- Partos múltiples: Haber dado a luz muchas veces antes.
- Parto prolongado: Cuando el parto dura mucho tiempo.
- Infecciones: Durante el embarazo o el parto.
- Obesidad: Un mayor índice de masa corporal puede aumentar el riesgo.
- Parto asistido: Uso de fórceps o extracción con ventosa durante el parto.
- Origen étnico: Ser de ascendencia asiática o hispana.
¿Cómo se diagnostica la hemorragia posparto?
Además de una historia clínica completa y una exploración física minuciosa, el diagnóstico de la hemorragia posparto se basa principalmente en los síntomas observados. Las pruebas de laboratorio son cruciales para confirmar el diagnóstico e incluyen:
- Estimar la pérdida de sangre contando el número de compresas saturadas o pesando los apósitos y esponjas utilizados para absorber la sangre (aproximadamente 1 gramo equivale a 1 mililitro de sangre).
- Medición de la frecuencia cardíaca y la presión arterial.
- Evaluar los niveles de hematocrito para determinar el número de glóbulos rojos.
- Análisis de los factores de coagulación de la sangre.
Aunque la hemorragia posparto es una complicación grave que requiere atención inmediata, es importante comprender que es de esperar que se produzcan algunas hemorragias durante y después del parto, e incluso pueden considerarse "normales". La clave está en conocer la diferencia entre ambas.

Sangrado después del parto (loquios)
Los loquios son el flujo vaginal que experimentan las mujeres después del parto. Este sangrado es una mezcla de sangre, mucosidad y tejido placentario que el cuerpo expulsa a medida que el útero se recupera y vuelve a su tamaño normal.
Fases de Lochia:
La loquiosis pasa por varias etapas:
- Lochia rubra: Durante los primeros 3 a 5 días, el sangrado es más abundante y de color rojo brillante. Este flujo es similar al de una menstruación abundante y puede contener pequeños coágulos.
- Loquios serosos: A medida que pasan los días, el flujo se vuelve más rosado o marrón y menos intenso. Esta fase suele durar hasta 10 días después del parto.
- Lochia alba: Finalmente, el flujo se vuelve más claro o blanco amarillento. Esta fase puede durar de 2 a 6 semanas después del parto, con una disminución gradual de la cantidad de flujo.
Cuidados durante la hemorragia posparto
- Uso de compresas higiénicas: Durante este periodo, se recomienda utilizar compresas superabsorbentes en lugar de tampones, ya que los tampones pueden aumentar el riesgo de infección. Es importante cambiarlas regularmente para mantener una buena higiene.
- Higiene personal: Lavarse las manos antes y después de cambiar las compresas es esencial para prevenir infecciones. Además, mantener la zona perineal limpia y seca ayuda a la recuperación.
- Control de las hemorragias: Si la hemorragia se vuelve repentinamente más abundante, o si aparecen coágulos grandes, es importante informar a la comadrona o al médico. Pueden ser signos de complicaciones que requieran atención médica.
Cambios durante la lactancia
- Es habitual que el sangrado aumente durante la lactancia, lo que estimula la liberación de oxitocina, una hormona que provoca contracciones uterinas, ayudando al útero a volver a su tamaño normal más rápidamente. Estas contracciones pueden provocar calambres similares a los menstruales y un aumento temporal de la hemorragia.
Hoja de ruta de la OMS para combatir la hemorragia posparto entre 2023 y 2030
La Organización Mundial de la Salud (OMS), en colaboración con la Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia (FIGO), ha elaborado una hoja de ruta destinada a combatir la hemorragia posparto (HPP) entre 2023 y 2030. Esta iniciativa responde a la urgente necesidad de reducir la morbilidad y mortalidad materno-fetal asociada a las complicaciones de la hemorragia postparto, que sigue siendo una causa importante de mortalidad materna en todo el mundo.
La hoja de ruta se fundamenta en prácticas basadas en la evidencia y en la opinión de expertos, estableciendo objetivos claros, actividades estratégicas e hitos específicos para avanzar en la investigación, regulación, implementación y promoción a nivel mundial de medidas eficaces contra la HPP. Su enfoque innovador se adapta a las necesidades específicas de cada país, especialmente de aquellos con una elevada carga de HPP y recursos limitados, buscando movilizar inversiones en áreas críticas de los sistemas sanitarios.
Entre los principales objetivos de la hoja de ruta figuran la armonización de los esfuerzos internacionales y el fortalecimiento de la cooperación entre diversos agentes, como la comunidad internacional, los financiadores, los investigadores, los innovadores, las asociaciones profesionales y los organismos de elaboración de directrices. También pretende implicar a los ejecutores, incluidas las organizaciones de la sociedad civil y las ONG, así como a los ministerios de sanidad y al público en general, especialmente a las mujeres, que se ven directamente afectadas por la HPP.
Esta iniciativa pretende cumplir las prioridades básicas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), en particular el objetivo 3.1 de reducir la mortalidad materna en todo el mundo. Mediante la promoción de un enfoque integral y colaborativo, la hoja de ruta pretende transformar la atención sanitaria materna y neonatal, impulsando avances técnicos, inversiones estratégicas y políticas eficaces que son fundamentales para mejorar los resultados sanitarios en todo el mundo.
La hemorragia posparto es un grave problema de salud pública que afecta a millones de mujeres en todo el mundo. Es importante que la sociedad esté informada sobre esta complicación del embarazo, sus causas, síntomas y cómo prevenirla. De este modo, las embarazadas y sus familias pueden estar mejor preparadas. Además, hablar de la hemorragia posparto ayuda a romper el silencio y el tabú que rodean a las dificultades del parto, facilitando que más mujeres pidan y reciban el apoyo que merecen.
