La disponibilidad y el acceso a opciones anticonceptivas están directamente relacionados con la salud, el bienestar y la calidad de vida de la mujer. Empodera a las mujeres para que tomen el control sobre su cuerpo y su futuro, por eso es clave dar visibilidad a los distintos métodos y avances.
Como probablemente sepas, los anticonceptivos pueden dividirse en dos grandes grupos: hormonales y no hormonales. Entre los primeros se encuentran métodos muy utilizados, como la píldora, y la investigación sobre ellos sigue mostrando innovaciones prometedoras, pero también se han producido avances importantes en las alternativas no hormonales. No todas las mujeres pueden o quieren un método anticonceptivo que altere su equilibrio hormonal, y hay muchas opciones disponibles más allá del tradicional preservativo masculino.
¿Qué son los anticonceptivos no hormonales?
Anticonceptivos no hormonales son métodos que evitan el embarazo sin intervenir en el ciclo hormonal del cuerpo. Al no contener hormonas sintéticas como estrógenos o progestágenos, pueden utilizarse en mujeres que no pueden utilizar anticonceptivos hormonales por motivos de salud. Algunas mujeres deciden utilizar este tipo de anticonceptivos porque pueden resultar más rentables o porque quieren evitar los posibles efectos secundarios de los anticonceptivos hormonales.
Existe una amplia gama de anticonceptivos sin hormonas alternativas para que las mujeres elijan, y su elección dependerá principalmente de lo que mejor se adapte a su estilo de vida. Es importante conocer las opciones disponibles y las diferencias que existen entre ellas para decidir mejor lo que más le conviene.
Pueden variar en coste, eficacia y duración, e incluyen una serie de métodos de barrera que impiden que los espermatozoides lleguen al útero, DIU u opciones de eliminación de espermatozoides. Normalmente, se pueden utilizar más de uno al mismo tiempo para reducir aún más el riesgo de embarazo.
¿Cuál es la diferencia entre anticonceptivo hormonal y no hormonal?
La principal y más obvia diferencia es su composición y su funcionamiento. Como ya hemos comentado aquí, Los anticonceptivos hormonales incluyen hormonas sintéticas, progestágenos con o sin estrógenos, que interfieren en el ciclo menstrual impidiendo la ovulación para evitar el embarazo.
Por otro lado, los métodos no hormonales también pretenden evitar el embarazo, pero lo hacen impidiendo físicamente que los espermatozoides fecunden el óvulo.
Otras diferencias clave son:
| Anticonceptivos no hormonales | Anticonceptivos hormonales | |
|---|---|---|
| Eficacia | Puede variar en función del método específico y del uso correcto del mismo. | La mayoría de los métodos son más que 99% eficaces cuando se utilizan correctamente. |
| Protección contra las infecciones de transmisión sexual (ETS) | No todas las opciones anticonceptivas no hormonales protegen de las ETS, pero algunos métodos de barrera, en particular los preservativos, son los más eficaces para prevenirlas. | No previenen las ETS |
| Precio y disponibilidad | Suelen ser más accesibles al público, ya que la mayoría no requieren receta médica, salvo el DIU de cobre. | Deben ser prescritas por un ginecólogo o un profesional médico. |
| Duración | La mayoría tienen un efecto único, excepto el DIU de cobre y las soluciones permanentes. | La mayoría están diseñados para ser utilizados a largo plazo, y son eficaces mientras se usan. |
Tipos de anticonceptivos no hormonales
A la hora de considerar qué anticonceptivos sin hormonas utilizar, hay distintas variables a tener en cuenta. ¿Simplemente quieres evitar el embarazo? ¿Te preocupa contraer una enfermedad de transmisión sexual? ¿No puedes permitirte una alternativa más cara? A continuación se ofrece una lista de los anticonceptivos no hormonales más eficaces, junto con sus ventajas e inconvenientes.
El preservativo masculino es probablemente el método más conocido. Se trata de una funda, normalmente de látex, que actúa como barrera cuando se coloca sobre el pene, recogiendo el esperma e impidiendo que entre en la vagina y se dirija al útero. Cuando se utiliza correctamente, alrededor del 18% de las mujeres se quedan embarazadas durante el primer año de uso. Algunas de sus ventajas son que es una de las formas más eficaces de prevenir las ETS y que es asequible y accesible. Por otro lado, algunas de sus desventajas son que puede romperse o deslizarse durante la actividad sexual, o puede causar una reacción alérgica o irritación de la piel.
El preservativo femenino es similar a un preservativo masculino, es una funda de polímero suave y holgada que actúa como barrera cuando se introduce en la vagina, recogiendo el esperma e impidiendo que entre en la vagina y se dirija al útero. Gracias a un fino anillo exterior, se mantiene fuera del cuerpo, cubriendo el orificio vaginal. Cuando se utilizan preservativos femeninos, alrededor del 21% de las mujeres se quedan embarazadas durante el primer año de uso. Algunas de sus ventajas son que es otro de los métodos más eficaces contra las ETS, es accesible y ofrece autonomía a la mujer. Sin embargo, son más caros que los preservativos masculinos y, dependiendo del material, pueden provocar irritaciones o erupciones cutáneas.
El dispositivo intrauterino de cobre (DIU) es un dispositivo en forma de T, de plástico y cobre, que se introduce en el útero. El cobre en el DIU crea un entorno tóxico para los espermatozoides, impidiendo que puedan nadar y fecundar el óvulo. Además, el propio dispositivo hace que el moco cervical se espese, actuando como un tapón en el cuello del útero, lo que impide el paso de los espermatozoides y los atrapa. Su eficacia es una de las más altas, ya que sólo entre el 0,2% y el 0,8% de las mujeres se quedan embarazadas durante el primer año de uso. De hecho, sus principales ventajas son que es muy eficaz, requiere poco mantenimiento y puede retirarse en cualquier momento. Es una alternativa a largo plazo (puede durar entre tres y diez años, según la marca). También tiene algunas desventajas: debe ser colocado y retirado por un profesional médico. Puede afectar al flujo menstrual y, en algunos casos, provocar calambres. Existen algunos riesgos relacionados con la inserción de un DIU, así como el riesgo de desplazamiento del DIU con el paso del tiempo. Es importante señalar que no ofrece protección contra las ETS.
Otro anticonceptivo no hormonal es el Espermicida, que es una sustancia química destinada a impedir la fecundación, que la mujer se introduce en la vagina antes de mantener relaciones sexuales. Actúa de dos maneras: bloquea la entrada del cuello del útero e impide que los espermatozoides se muevan lo suficiente como para llegar al óvulo o incluso mata a los espermatozoides. Puede utilizarse en varias formas: crema, gel, película, espuma y óvulos (píldoras blandas que se derriten en la vagina). Su eficacia es menor: alrededor del 28% de las mujeres se quedan embarazadas durante el primer año de uso. Una de sus ventajas es que puede actuar como lubricante, pero también tiene algunas desventajas que hay que tener en cuenta: si se utiliza solo, puede que no evite el embarazo tan bien como otras alternativas anticonceptivas no hormonales. Se recomienda utilizarlo con otros métodos, como el capuchón cervical o el diafragma, para reducir el riesgo de embarazo. Además, no ofrece protección contra las ETS.
La Diafragma es una copa poco profunda, con forma de plato y fabricada en silicona, que se introduce en la vagina y cubre el cuello del útero, actuando como barrera. Normalmente se utiliza con un gel que mata los espermatozoides (espermicida) y la mujer debe dejarlo al menos 6 horas después de mantener relaciones sexuales, pero no más de 24 horas. Este método es más eficaz, ya que alrededor del 12% de las mujeres se quedan embarazadas durante el primer año de uso. Una ventaja de este método es que el diafragma es reutilizable, y puede durar hasta dos años si se limpia y mantiene adecuadamente, pero requiere ajustes y a veces puede causar irritación y aumentar el riesgo de infecciones del tracto urinario. Tampoco ofrece protección contra las ETS.
Igual que el diafragma, el capuchón cervical es una copa de silicona que cubre el cuello del útero e impide el paso de los espermatozoides, y debe utilizarse con espermicida para ser más eficaz. Las dos principales diferencias entre el diafragma y el capuchón cervical son la forma y la duración del uso: los capuchones cervicales son más pequeños y tienen forma de dedal, y la mujer puede dejarlo dentro hasta 2 días. En el caso del capuchón cervical, entre el 17% y el 23% de las mujeres pueden quedarse embarazadas durante el primer año de uso. El riesgo de embarazo también depende de si se ha dado a luz antes o no.
Es reutilizable y puede durar hasta dos años, dependiendo de la marca. Este método también tiene algunas desventajas, como el mayor riesgo de infecciones urinarias y que no se recomienda a las personas alérgicas a la silicona. Además, debe colocarlo un médico. (antes de comprar un capuchón cervical, un profesional sanitario debe medir el tamaño del cuello uterino de la mujer para que el tamaño del capuchón se ajuste correctamente). No ofrece protección contra las ETS.
La esponja es una pieza desechable de espuma de poliuretano, que contiene un espermicida, que se coloca en la vagina para cubrir la abertura del útero (cuello uterino). Cada esponja viene en un único tamaño, y normalmente tiene un lazo de tela unido a ella para facilitar su extracción. Su eficacia es similar a la del capuchón cervical, con entre el 12% y el 24% de mujeres quedando embarazadas durante el primer año de uso de este método. Impide que los espermatozoides lleguen al óvulo de dos formas distintas: matando a los espermatozoides y bloqueando su paso al útero. No obstante, se asocia a un alto riesgo de irritación vaginal y no ofrece protección contra las ETS. También es importante tener en cuenta que cada esponja sólo puede utilizarse una vez.
Vasectomía es un método anticonceptivo permanente para hombres que no desean tener hijos. Consiste en una incisión quirúrgica para cortar los extremos de los conductos deferentes (los tubos por los que viajan los espermatozoides). Tiene una eficacia del 99,9%, lo que lo convierte en un método anticonceptivo muy exitoso. Esta es una de sus ventajas, además de que la cirugía y la recuperación son rápidas y sencillas. Por otro lado, es irreversible, lo que hace que la decisión de someterse a este procedimiento sea una decisión muy seria. La vasectomía no es efectiva inmediatamente (se recomienda el uso de un método anticonceptivo adicional durante los tres meses siguientes a la intervención), y no ofrece protección contra las ETS.
Ligadura de trompas (o esterilización femenina) es un método anticonceptivo permanente para mujeres que no desean tener hijos. Consiste en una intervención quirúrgica que consiste en cortar o bloquear las trompas de Falopio, para impedir que los óvulos de la mujer sean fecundados por los espermatozoides. Al igual que la vasectomía, la ligadura de trompas también tiene una eficacia elevada, de más del 99%. Es importante señalar que este tipo de cirugía no afecta a los ciclos hormonales de la mujer ni a su menstruación, y no provoca la menopausia. Además, los estudios han demostrado que la esterilización tubárica puede incluso reducir el riesgo de cáncer de ovario. Este método es una forma irreversible y permanente de evitar el embarazo, y no ofrece protección contra las ETS. La intervención quirúrgica suele ser segura y poco complicada, pero siempre hay riesgos asociados a los procedimientos médicos.
Según las Naciones Unidas, aproximadamente 972 millones de mujeres en todo el mundo utilizan algún método anticonceptivohormonales o no, durante su edad reproductiva. Esta cifra no ha dejado de crecer desde los años noventa y, sin embargo, cada año casi la mitad de los embarazos siguen siendo no deseados. Una mayor visibilidad y acceso a la atención sanitaria sexual y a opciones anticonceptivas que atiendan las distintas necesidades de las mujeres es fundamental para dar la vuelta a esta cifra.